Desde el punto de vista de la ingeniería, los paneles fotovoltaicos funcionan mejor a temperaturas moderadas (alrededor de 25°C). El calor extremo del desierto puede elevar la temperatura del módulo y reducir levemente su eficiencia (lo que conocemos como coeficiente de temperatura).
Entonces, ¿por qué el verano rompe récords? Porque la irradiancia solar (la cantidad de «combustible» que recibimos del sol) y la mayor cantidad de horas de luz son tan altas en el norte de Chile, que compensan con creces cualquier pérdida por temperatura.
En D’E Capital, seleccionamos tecnología diseñada para resistir las condiciones del Desierto de Atacama, asegurando que nuestros PMGD aprovechen al máximo la estación más potente del año.




